El inicio de un nuevo semestre nos brinda la oportunidad de renovar nuestros compromisos, propósitos y esperanzas. Es también un momento para reencontrarnos con nuestra comunidad académica y estudiantil, con alegría y con la gran responsabilidad que implica participar en esta noble tarea: acompañar a nuestras y nuestros estudiantes y contribuir de manera significativa a su proceso de formación.

Nuestra labor docente va mucho más allá de compartir experiencias en el aula y transmitir los contenidos de cada asignatura. Enseñar también significa saber escuchar, propiciar el diálogo, despertar la curiosidad, estimular el pensamiento crítico y abrir caminos para descubrir nuevas perspectivas y comprender mejor el mundo que nos rodea.

Desde nuestra experiencia, formación y convicciones, tenemos la oportunidad de contribuir a la formación de personas libres, sensibles, reflexivas y comprometidas con su entorno y con la realidad que les corresponde transformar.

Como nos recuerda Paulo Freire en Pedagogía de la autonomía (1996):

«Enseñar exige alegría y esperanza.»

Que este nuevo ciclo nos encuentre con entusiasmo para compartir nuestros conocimientos con cada joven que llegue al aula; con paciencia para enseñar, pero también con humildad y disposición para aprender de nuestras y nuestros estudiantes.

Que este inicio de semestre sea un reflejo de lo mejor que hay en nosotros: nuestra vocación, compromiso, entusiasmo y esperanza.

Que, a través del conocimiento y del encuentro con los demás, podamos hacer realidad nuestros proyectos, alcanzar nuestros sueños y afrontar con fortaleza, creatividad y solidaridad cada uno de los retos que se presenten en este nuevo camino.

¡Que sea un excelente semestre para todas y todos!

Con respeto y afecto,

Mtro. Cuauhtémoc Nieblas Cota